lunes, 31 de octubre de 2011

MIS MANERAS, MIS DESEOS, MIS ACCIONES, MIS TIEMPOS… –>LAS ORGANIZACIONES.

Hay días que parecen más tristes que otros, cuando la sensibilidad y nostalgia están a flor de piel.

Días en los que mi cuerpo y todos mis sentidos perciben y se desenvuelven de manera más intensa.

Días en que una gota de lluvia tocando mi piel provoca otra sensación, y el olor de la tierra mojada por esa lluvia despierta recuerdos, sueños, deseos…

Esos días son realmente difíciles, ya que al ver a un niño pidiendo una moneda, escuchar a una mujer hablando de las violencias cotidianas que sufre, escuchar y ver como tratan a alguien por su color de piel, ver a un perro durmiendo en la calle o comiendo lo que encuentre entre la basura, termina siendo algo realmente desgarrador.

Sabía y se que debo luchar para que esas opresiones terminen, pero alguna vez los expertos en la revolución me hicieron creer que “sentir” estaba demás, que no era parte de la lucha, que estaba mal…

Pensé que los sentimientos estorbaban en el trabajo político, que mis dolores, alegrías y deseos “dañaban a la organización”.

Otras veces termine creyendo en las palabras de los expertos en la revolución, y con una tristeza y dolor incomprendidos pero reales e imposibles de ignorar comencé a pensar que talvez era incorrecto preocuparme por las mujeres, por las discriminaciones, por los animales, talvez no era lo primordial, quizá aun no era el momento... – me decía a mi misma – para tranquilizarme y aplacar el dolor.

- “eso no es político”

- “se resolverá después”

- “no te distraigas”

- “te estas hueveando”

- “estás perdiendo el tiempo” – decían – (aún lo dicen y creen fervientemente en eso)

Creí que yo debía cambiar, que necesitaba más dureza en mi vida, menos risas y lágrimas, más racionalidad, dureza y una seriedad inhumana. Si creí que tenía que trabajar en mi misma pero pensé que ese trabajo tenía que estar dirigido a encontrar esa racionalidad, dureza y seriedad.

Siempre he creído en la coherencia política (es lo que constantemente me ha hecho avanzar en mi vida y por ende en mi trabajo político, es una de las cosas que considero obvias y no estoy dispuesta a discutir de ninguna manera) por ello pensé que encontrar esa seriedad, dureza y racionalidad me ayudaría a contribuir de mejor forma en la lucha y en el trabajo político de esas organizaciones, pero no entendía porque no estaba conforme, y sentía que estaba siendo incoherente conmigo.

En cuanto comencé a trabajar en mi misma entendí porque las discriminaciones, la violencia, etc. me afectaban, aunque algunas veces de manera más intensa y que una organización política que busca cambiar este sistema, no lo puede hacer y no lo hará a través de su discurso, de creer que lo político y lo personal no se mezclan, de ignorar y negar los miles de sentimientos que atraviesan transversalmente a cada ser humano dentro y fuera de una organización, que el mantener esa división entre lo público y lo privado solo garantizará la reproducción de muchas otras formas de opresión especialmente dentro lo que comúnmente llaman “lo privado” (que en su visión no es político y por ende ahí si podemos ser opresores y opresoras).

El descubrir que mis sentimientos, emociones, acciones, etc. desde lo más intimo son políticas, me ayudo a saber, que forma de organización quiero, que revolución quiero, como la quiero, y con quienes la quiero; me ayudo a ser más sincera conmigo misma, a entender que los expertos en la revolución en realidad están muy lejos de la misma, que mi rebeldía innata tiene una razón de ser y que debo partir de eso, no ignorarlo.

Se que mi cuerpo, mi sexualidad, mi clase, mi identidad, generan una realidad y experiencia propia y cada día construyo y destruyo en mi, que no hay calendarios ni recetas que me digan exactamente cuando y como, que el feminismo, marxismo, indianismo son valiosas herramientas, pero solo son eso, herramientas; y toda mi vida seguiré construyendo y luchando a partir de mi, dentro una organización coherente en todos los ámbitos, que no reproduzca opresiones que además no será la ÚNICA organización (“LA organización”, “EL partido”, “EL movimiento”).

Atte.:
Jimena....

sábado, 2 de julio de 2011

Cuestionantes...

Existen muchos temas que vienen a mi cabeza como cuestionantes cuya respuesta termina siendo otra pregunta y así sucesivamente… por ejemplo: el reconocimiento del matrimonio gay que es una de las peticiones de la comunidad TLGB o como yo prefiero LGBT (ese es otro tema).

A la vez también se está trabajando en el reconocimiento de sus derechos (como el que a mencione antes, el cambio de nombre, adopción, etc.) en realidad creo que son muy valiosas sus peticiones ya que la lucha se hace desde el momento que se lxs visibiliza y exigen el cumplimiento de sus Derechos Humanos pero… creo que debe tenerse mucho cuidado ya que las leyes son armas de doble filo.

El matrimonio debe analizarse desde su realidad, en sí, como una de las instituciones patriarcales que las feministas visibilizamos y criticamos, así como esas familias conservadoras que reproducen y normalizan roles, estereotipos y muchas otras formas de opresión. Por ello creo que estas instituciones no deben ser tomadas y llevadas como bandera de lucha, sino creo que deben ser cuestionadas y planteadas como tema permanente de charla.

Me preocupa que la lucha de lxs compañerxs LGBT terminen como una lucha conservadora que ignore otras desigualdades, que exijan su derecho al matrimonio y se olviden de la opresión que existe por la clase social, la etnia, y otras opresiones que son parte del sistema patriarcal…

Pero aunque tenga estas dudas, y esté en desacuerdo con el matrimonio por ejemplo, no tengo derecho a decir que ellas y ellos no tienen derecho a caZarse y si por alguna razón lo haría en algún momento, terminaría siendo igual de intolerante que los grupos conservadores que niegan los derechos de lxs LGBT, que seguramente en el pasado habrían sido quienes negaron los derechos a los indígenas, mujeres, etc… pero no sé cómo hacer para apoyar en sus reivindicaciones de tal forma que no signifique apoyar esas instituciones como el matrimonio, etc.

Atte.:

Jimena…